PIES SANOS IN CORPORE SANO

pies sanos in corpore sano

A día de hoy en medicina tratamos a las personas como seres holísticos, es decir visualizamos a nuestros pacientes como un conjunto de todos sus aspectos. El ser humano está continuamente en la búsqueda del equilibrio. Generalmente esta falta de equilibrio la relacionamos con los aspectos físicos; sin embargo la experiencia nos dice que es importante la valoración de los diferentes aspectos de la persona: emocional, psicológico, ambiental, nutricional… y no simplemente la valoración física que es la que acostumbramos a realizar puramente en nuestra consulta de podología.

Sólo concibiendo a nuestros pacientes como un todo podremos aportar en nuestras consultas cuidados y tratamientos de calidad. Por ese motivo cada vez se fomenta más el trabajo multidisciplinar en medicina, y sobre todo en medicina deportiva. En nuestro centro, la Clínica Sarua, estamos acostumbrados a trabajar de esta manera multidisciplinar con los deportistas con los que trabajamos cada día. Nuestra visión holística permite que nuestro equipo de Podólogos, Fisioterapeutas, Psicólogos, Kinesiólogos, Nutricionistas… combinen sus campos alrededor de un núcleo que serían nuestros pacientes. En esta visión de medicina donde lo importante es el paciente, reside la diferencia entre el éxito y el fracaso del tratamiento.
Con este artículo nos vamos a centrar en el cuidado de los pies en la prevención de otros problemas en nuestros pacientes. En primer lugar decir que el pie es muy importante para el equilibrio físico del cuerpo. Cuando caminamos, corremos, hacemos deporte… a nuestros pies van a llegar en primer lugar toda la información del mundo exterior, y nuestros pies van a responder en primer lugar a esta información que reciben; por ejemplo cuando estamos corriendo en el campo y pisamos una piedra, el pie responde modificando su posición para disminuir el efecto de este estímulo doloroso producido. Estos cambios afectan directamente al resto del cuerpo ya que una modificación en la posición o en los ejes del pie va a provocar cambios en el posicionamiento y en los ejes de otras estructuras del cuerpo como las rodillas, las caderas, la espalda… Esto explica que un determinado tipo de pisada pueda provocar una tendinitis en una rodilla por ejemplo, o un dolor lumbar.

El podólogo es el especialista responsable de explorar y tratar en caso que fuera necesario el pie en relación a las demás estructuras corporales y de garantizar a través de una exploración biomecánica apropiada el buen equilibrio del cuerpo.
No sólo un buen cuidado del pie es importante a nivel físico, sino también a nivel psicológico. Una persona que hace deporte de manera regular por salud o por afición, disfruta de poder realizar esta actividad. Es muy habitual que un deportista amateur cuando comienza a tener problemas o lesiones en el pie, rodilla… no continúe realizando esta actividad ya que la lesión empieza a limitar no sólo su actividad deportiva sino también otros aspectos de la vida.

Esto va a afectar de manera negativa en el rendimiento laboral y en la vida personal, favoreciendo estados depresivos, tristeza y apatía. En muchas ocasiones, por desconocimiento, por fiarse de leyendas urbanas, productos televisivos, internet, etc… el paciente no acude al podólogo en un primer momento ante un problema físico o una lesión. Esto hace que este proceso se complique y se pase al estado comentado con anterioridad de eliminación de la actividad deportiva. Por eso es muy importante que ante un problema biomecánico, molestia o lesión relacionada con la práctica deportiva se acuda al podólogo deportivo que será el encargado de prevenir, explorar, tratar y en determinados casos derivar al especialista más apropiado (según nuestro modelo holístico) al deportista para superar dicha situación y con el objetivo de volver a realizar deporte saludable en el menor tiempo posible.
En nuestras consultas cada vez disponemos de una mayor tecnología al servicio del diagnóstico y del tratamiento del pie. Equipos de ecografía, Láser, Podobarometría… están al orden del día en una consulta de Podología. Todo esto unido a la experiencia y el sentido común del podólogo van a ayudar al cuidado de los pies de nuestros pacientes. A pesar de todo esto, lo más importante en el cuidado de los pies debe estar en el propio paciente. Muchas veces los pies son los grandes olvidados del cuerpo, en muchas ocasiones incluso no les damos los cuidados mínimos que necesitan. En términos generales podríamos decir que debemos dar estos cuidado a los pies en nuestro día a día:

  • Examinar los pies a diario aunque no duelan
  • Lavarse a diario y secarse bien, especialmente entre los dedos
  • Realizar una hidratación adecuada con la crema más apropiada
  • Utilizar un calzado apropiado según la actividad a realizar
  • Alternar el uso de calzado y desecharlo si están deformados o desgastados
  • Acudir al podólogo periódicamente, si no hay ningún problema una vez al año

Por último es importante ser cauteloso con los remedios caseros, el autotratamiento o el fiarnos de campañas publicitarias de radio o televisión. A veces no sólo no eliminan el dolor, sino pueden provocar otros daños. El ejemplo más claro que vemos los Podólogos en nuestras consultas es de personas que nos vienen de problemas derivados de la aplicación de productos callicidas en alguna dureza o clavo. El objetivo de estos productos es el de quemar la piel muerta que forma el callo para su eliminación; sin embargo en la mayoría de los casos queman también parte de piel sana. Esta quemadura en el pie puede producir una herida, una infección… especialmente seria si es una persona diabética o inmunodeprimida. Nuestro consejo en cualquier caso es el de visitar al Podólogo.

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