Las uñas son una parte importantísima cuando nos referimos a la salud de nuestros pies y, casualmente, una de las zonas sobre las que más consultas recibimos: hasta un 40% de los casos que atendemos Podología Sarua hacen referencia a las uñas. Y entre las patologías más habituales, destaca una por encima del resto: la onicocriptosis o, como se la conoce comúnmente: la uña encarnada.

¿Qué es y cómo surge la onicocriptosis o uña encarnada?

La uña encarnada surge cuando el borde lateral de la lámina ungueal trata de introducirse en el tejido periungueal, llegando incluso a atravesarlo en algún caso. Esto provoca una gran molestia en el paciente y suele acompañarse con la inflamación de la zona afectada y, en ciertos casos, con la infección y supuración purulenta de la misma.
Hay varias causas que pueden hacer que nuestras uñas se encarnen: un mal corte, por ejemplo; el uso de un calzado estrecho de puntera o, a veces, un exceso de sudoración. Sin embargo, en algunas ocasiones las uñas se encarnan por un exceso de curvatura en la misma, hecho que hace que este problema se repita de manera habitual causando molestias y, en algunas ocasiones, limitación funcional.
Este problema, que puede llegar a causar graves molestias, no puede solucionarse mediante un corte adecuado de la lámina ungueal, sino que debe atenderse mediante métodos correctores y reeducadores como es la ortonixia.

La ortonixia: el tratamiento de la uña encarnada

Cuando la uña se clava repetidamente, llevamos a cabo el tratamiento denominado ortonixia, que se ha demostrado como el más eficaz en la mayoría de los casos. La palabra ortonixia deriva del griego: orthos significa recto y onyx significa uña. Y es que es justo eso lo que conseguimos aplicando este tratamiento: corregir y reeducar la forma de la uña, obligándola a crecer de una manera adecuada. La forma de realizarlo es mediante la aplicación de unos tensores que consiguen que la uña crezca de una forma que impida que vuelva a clavarse en el tejido que la rodea.

Diferentes tipos de ortonixia

Dependiendo de lo compleja que sea la situación de partida a la que nos enfrentamos (por ejemplo, uñas clavadas sólo en un lado o bien uñas clavadas en los dos lados), existen distintos tipos de ortonixia. También debemos indicar que la duración del tratamiento variará según cada caso, siendo la media de unos 12 a 18 meses. Los dos tipos de ortonixia más habituales son:

  • Las guías y lengüetas de resina. Es una pequeña lengüeta elástica semirrígida que pegamos a la uña. La función de esta lámina es ejercer presión y corregir la posición de la uña, levantándola y modificando poco a poco la curvatura excesiva de la misma.
  • Las ortonixias metálicas tipo brackets. Se lleva a cabo mediante un hilo de acero elástico formado por dos ganchos que se fijan a los extremos de la uña, un anillo central y dos ramas. Aplicaremos más presión conforme la rama sea más corta. Lo que queremos conseguir con ello es elevar los bordes laterales de la uña haciendo que esta no se clave de nuevo en el tejido. Para ello, el hilo de acero debe moldearse por profesionales que los ajustarán perfectamente a la forma de la uña afectada. En otros casos, el hilo utilizado puede ser de titanio y, en vez de engancharlo a los laterales mediante ganchos, podemos fijarlo directamente a la lámina ungueal usando para ello una resina composite.
    Beneficios de este tratamiento

No requiere anestesia para su colocación y por ello es recomendable tanto para personas que sean alérgicas como para aquellas bajo los efectos de medicación no compatible con anestesia. También es muy útil para personas que sufren de diabetes.
Es un tratamiento, por lo general, indoloro. No obstante, es importante reseñar que puede provocar una ligera molestia si el lado en el que se aplica está inflamado.
La duración media del tratamiento puede estar en torno a los 12 o 18 meses, por lo que tardaremos un tiempo en comprobar sus efectos. Sin embargo, podemos asegurar que es altamente eficaz en el resultado obtenido.

La aplicación de este tratamiento no impedirá que realicemos nuestras actividades cotidianas y una vida normal pudiendo, incluso, practicar deporte.
Creemos importante destacar que la ortonixia es una técnica segura, por lo general indolora, con apenas efectos secundarios y, además, compatible con la estética ungueal. Por todo ello, la consideramos una gran opción frente a la cirugía ungueal, que sería la otra alternativa terapéutica correctora de la onicocriptosis. En este caso debemos tener en cuenta las complicaciones que pueden surgir derivadas de una cirugía como son el tiempo de baja laboral o una posible infección postquirúrgica.

Expertos en ortonixia

En Podología Sarua tenemos una amplia experiencia en ortonixia y en la utilización de estos dispositivos correctores. Prueba de ello es que hemos conseguido unos extraordinarios resultados con porcentajes de mejora de entre el 80% y el 90%.
Por ello recomendamos a todas las personas que sufran de este problema de manera habitual acudir a nuestro centro donde nuestros podólogos especialistas en este tratamiento podrán realizar un diagnóstico adecuado y aplicar el tipo de ortonixia más conveniente para su caso.